Si estás pensando en recurrir al factoring, debes informarte sobre varios aspectos de esta forma de financiación. La financiación de facturas, en sí misma, es un proceso bastante sencillo, pero se trata de un tema complejo. Comprender los servicios de factoring para empresas, conocer los diferentes tipos disponibles y descubrir la opción más adecuada para tu negocio pueden ayudarte a gestionar eficazmente el flujo de caja con esta solución financiera.
Cada empresa de factoring aplica un método único para ofrecer financiación mediante factoring. Aunque es cierto que existen algunas variaciones en la forma en que cada empresa de factoring ofrece esta solución, este método de financiación puede adoptar varios tipos.
¿Cómo se presenta el mercado del factoring en Rumanía?
En 2021, el mercado del factoring se caracteriza por un ligero crecimiento en comparación con el año pasado. Según la Asociación Rumana de Factoring, ha alcanzado un valor de 5 mil millones de euros, una cifra sorprendente teniendo en cuenta la situación económica de 2020.
Teniendo en cuenta la facturación de las empresas que recurrieron a la financiación de facturas en 2020, las estadísticas muestran que:
- el 42 % de las empresas registran cifras de entre 5 y 50 millones de euros;
- el 36 % de las empresas tiene una facturación superior a 50 millones de euros;
- el 22 % de las empresas tiene una cifra de negocios inferior a 5 millones de euros.
En cuanto a los sectores de actividad de las empresas que utilizan el factoring, la clasificación muestra que:
- el sector de los bienes de consumo de alta rotación (FMCG) ocupó, en 2020, el primer puesto, con un volumen de créditos de 1.2 mil millones de euros (un 20 % más que en 2019);
- el sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ocupó el segundo lugar, con un volumen de créditos por valor de 700 millones de euros (un 13 % más que en 2019);
- el ámbito de actividad denominado «Vehículos, maquinaria y equipos» ocupó, en 2020, el tercer puesto, con un volumen de transacciones por valor de 693 millones de euros (un 10 % más que en 2019).
¿Qué es el servicio de factoring?
Para descubrir cuáles son los tipos de factoring, debemos definir el concepto de este tipo de financiación. Así pues, el factoring se define como un método de financiación dirigido a empresas que se enfrentan a problemas de flujo de caja debido a que los clientes se retrasan en el pago de las facturas.
La mayoría de las ventas comerciales (ya se trate de productos o servicios) se realizan de tal forma que ofrecen al cliente la posibilidad de pagar las facturas en un plazo determinado. Al tratarse de una práctica habitual en las ventas, las empresas que desean seguir siendo competitivas deben ofrecer a sus clientes estas condiciones de pago para que estos no recurran a la competencia.
El problema de ofrecer este tipo de condiciones de pago radica en que muchas empresas, especialmente las más pequeñas, no pueden permitírselo. Necesitan fondos para poder pagar sus propios gastos y garantizar la continuidad de sus procesos.
De este modo, surgió la necesidad de financiar las facturas. El factoring proporciona financiación utilizando los efectos a cobrar (cheques, órdenes de pago, etc.) como garantía. En la práctica, se obtiene un anticipo sobre las facturas de pago diferido, lo que supone el capital circulante que se necesita. Este tipo de financiación es continua, pero las transacciones individuales se liquidan tras el pago de cada factura.
¿Qué tipos de factoring existen?
Existen varios tipos de factoring y cada operador de factoring tiene, además, características únicas a la hora de formalizar las transacciones. El factoring se puede clasificar de la siguiente manera:
1. Teniendo en cuenta el alcance, la forma de recepción y la gestión de los derechos de crédito:
- Factoring parcial: implica que se seleccionarán determinadas facturas, mientras que otras no se adquirirán. En este caso, el adherente tiene la responsabilidad de cobrar el importe de las facturas, ya que el factor no se encarga de su gestión.
- Factoring total: la adquisición y gestión de todas las facturas corre a cargo del factor. De este modo, este se encargará también de cobrar los importes al deudor, financiando la operación y cubriendo el riesgo de crédito.
2. Teniendo en cuenta el plazo en el que el factor lleva a cabo la financiación de las facturas:
- Factoring con pago inmediato: la empresa de factoring financia las facturas en el momento en que las recibe.
- Factoring a plazo: las facturas se pagan cuando los créditos se convierten en exigibles (un crédito exigible es aquel cuyo plazo de vencimiento ha finalizado, es decir, cuando ha expirado el plazo de pago del deudor al acreedor).
- Factoring mixto: la empresa de factoring puede abonar, en forma de anticipo, un porcentaje de hasta el 80 % del importe de las facturas. La diferencia podrá reembolsarse en un plazo que se fije posteriormente.
3. Teniendo en cuenta el carácter confidencial de la transacción:
- Factoring cerrado: el adherente (el cliente) tiene derecho a mantener en secreto el hecho de que ha solicitado los servicios de una empresa de factoring;
- Factoring abierto: el cliente vende todas las facturas al factor, teniendo derecho a informar a los deudores.
4. Teniendo en cuenta el derecho de recurso:
- Factoring con derecho de recurso —también denominado factoring con derecho de reclamación—, este tipo de factoring supone que el riesgo de quiebra o de impago de las facturas lo asume el cliente. La empresa de factoring solo está obligada a gestionar y financiar los derechos de crédito mediante el pago de las facturas. El factor tiene derecho de recurso contra el cliente únicamente si el deudor no ha pagado en el plazo establecido los créditos cedidos.
- Factoring sin recurso: el factor asume tanto los derechos de crédito cedidos como el riesgo de quiebra o impago del deudor cedido. Si, por diversos motivos, el deudor cedido no efectúa el pago, la empresa de factoring no tiene derecho de recurso contra el cliente.
5. Teniendo en cuenta a las personas que participan en la operación de financiación de facturas:
- Factoring interno: la financiación de las facturas se lleva a cabo en virtud de un contrato comercial celebrado en el territorio del mismo país, únicamente con la intervención de una única empresa de factoring.
- Factoring internacional: la operación de factoring se lleva a cabo en virtud de un contrato comercial internacional, con la intervención de dos empresas de financiación de facturas (de exportación e importación, respectivamente). La empresa de factoring de exportación se encarga de adquirir los derechos de crédito del adherente (el exportador) frente al importador, que posteriormente cederá a la empresa de factoring de importación.
¿Cuál es el mejor tipo de servicio?
Aunque la pregunta parece obvia, la respuesta no es tan sencilla como parece y suele ser objeto de un acalorado debate en este ámbito. Por ello, debes optar por la solución que aporte más beneficios a tu negocio.
En este sentido, las empresas de factoring actuales actúan como asesoras para evaluar la opción más adecuada. Al recurrir a los servicios de factoring que ofrece Instant Factoring, puedes reducir eficazmente tus deudas, asegurándote de vender únicamente a empresas que puedan pagar sus facturas a tiempo.
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